lunes, 10 de febrero de 2014

SUEÑOS: un secreto.

Maika se quedó mirando la puerta del aula y observó con nerviosismo la sombra que se había formado al otro lado, hasta que desapareció. Naira se acercó a ella, preocupada:- Maika…-.
Maika se volvió hacia su amiga y sonrió:- Bueno, sigamos, tenemos que terminar e irnos a comer, no sé tú pero yo estoy hambrienta-.
Naira intentó protestar pero ella se dio le dio la espalda, cogió la escoba y empezó a barrer el suelo, sus ojos tenían la mirada perdida pero no paró en ningún momento. Naira se puso nerviosa, se acercó a su amiga y le arrebató la escoba. Maika dejó caer sus brazos, inertes, sin poner ninguna resistencia, se mantuvo de pie con los ojos clavados en el suelo. Naira tiró la escoba y agarró los brazos de su amiga:- Maika no me ignores, mírame-.Ella no la hizo caso así que la obligó:- Se que ha tenido que ser duro para ti, no me lo puedes ocultar, lo que está sucediendo es muy peligroso, no podemos seguir fingiendo que no pasa nada-.
Maika apartó la mano de ella bruscamente:- No estamos fingiendo porque no pasa nada, así que no te preocupes-.
Naira empezó a gritar:- ¡No digas tonterías! ¡Sabes perfectamente lo que puede pasar!-.
Maika empezó a temblar, se agarró fuertemente el estómago y las lágrimas que había intentado contener empezaron a brotar sin poder detenerlas. Miró furiosa a su amiga y gritó:- ¡Lo sé! ¡Lo sé perfectamente! ¡Pero qué quieres que haga! ¡No puedo hacer nada! ¡Lo único que puedo hacer es aguantar y fingir que no pasa nada!-.
Naira dio un paso hacia su amiga:- Maika, yo…-. Pero no consiguió decir nada, no podía decir nada, ella tenía razón y lo único que había provocado era el dolor de su mejor amiga.
Maika se dejó caer en el suelo, derrotada, las lágrimas salían sin cesar de sus ojos, pero no hizo nada, estaba sin fuerzas. Naira se agachó junto a ella y la abrazó:-  Lo siento, no tenía que haber sacado el tema, pero te he visto y… bueno… estaba preocupada-.
Maika se aferró fuertemente a su amiga y dejó que sus lágrimas fluyesen. Cuando consiguió tranquilizarse dijo:- No te preocupes, no ha sido culpa tuya, ahora que me he desahogado me encuentro mucho mejor-.
Naira la acunó en sus brazos:- Incluso cuando sufres intentas ayudar a los demás, eres de lo que no hay-.
-Tú también eres así, pero a tu manera-.
Naira suspiró:- No me compares-.
Maika sonrió:- Si no fuera verdad, no estaría entre tus brazos-.
Naira cerró los ojos:- Supongo, pero no te acostumbres, lo hago porque no me gusta verte así, eres mi mejor amiga-.
En ese momento la puerta del aula de arte se abrió, las dos miraron al joven que estaba en la puerta. El chico se colocó las gafas y dijo:- Estaba preocupado y he venido a por vosotras-.
Las dos chicas se levantaron y Maika con una sonrisa dijo:- No te preocupes, ya hemos terminado, nos íbamos ya-.