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jueves, 8 de junio de 2017

Manías de los novatos de la liga de "Los Gafulas"



¡Hola de nuevo guardianes!

La entrada de hoy es un homenaje a todos los chicos que en algún momento dado, han tenido que entrar en el increíble grupo de los que llevamos gafas.

La primera vez que nos dicen que nuestros ojos necesitan una pequeña ayuda para poder ver mejor no sabemos muy bien dónde nos estamos metiendo y nos sorprendemos al darnos cuenta de que el mundo no era como creíamos. Esto es justo lo que nos da pie a realizar ciertas conductas que, de algún modo, compartimos cuando somos aún unos novatos. 

Por no hablar del hecho de que ahora el llevar gafas es toda una moda. 
Antes era algo que nos podía meter en problemas, tanto que podía llegar a ser un motivo para marginar a uno de nuestros semejantes, pero como muchos ya sabréis, esto ya no tiene porqué ser así.

Las nuevas generaciones de los "gafulas", "gafotas" (o como queráis llamarnos) se alegran y se sienten orgullosos de formar parte de nuestra liga, algunos hasta querrían meterse a pesar de tener una buena vista. Pero lo mejor es que estos pequeños novatos siguen cometiendo los mismos errores que nosotros, y a veces, incluso de manera más evidente ¡Lo cierto es que no puedo evitar reír al recordarme a mí misma hacía exactamente lo mismo! 😂😂

En el vídeo que encontraréis a continuación hemos recogido algunas de estas cosillas [como, por ejemplo, ponerte y quitarte las gafas para comparar el modo en el que ves las cosas] para que recordéis con nosotras esos divertidos momentos de torpeza y asombro y nos riamos un poco de nosotros mismos, algo que, en ocasiones, es bastante bueno 😉

Y sin más, os dejo con este pequeño Sketch ¡Esperamos que os guste y que consiga sacaros alguna que otra sonrisa! Sketch: bienvenidos a "Los gafulas"



¡Nos vemos en el próximo secreto!

domingo, 23 de abril de 2017

La belleza de la literatura.



Libros, universos enredados que llegan a nosotros a través de los ríos de palabras que se materializan en las hojas blancas.

Los libros están vivos, los mundos que en ellos habitan siguen el camino que el destino les impone. Sus historias traspasan la barrera del tiempo, llegan a nosotros independientemente del lugar o del año en el que transcurre, con el único fin de caer en nuestras manos; de formar parte de nuestra vida.

El escritor es la herramienta para que esto suceda, es el encargado de traspasar esa magia a un folio antes de que desaparezca y se lo trague el olvido, pero ¿Por qué?

Porque un libro es algo más que un conjunto de folios con un montón de palabras. Los libros contienen alma, comparten con nosotros experiencias que pueden ayudarnos a afrontar los problemas, nos enriquecen por dentro y nos regalan momentos llenos de amor, fantasía e incluso dolor.

Nos da el poder de ser cuanto queramos, de creer en lo absurdo y de abrirnos los ojos a un mundo al que muchas personas no son capaces de acceder, un mundo donde las hadas, la magia y la paz existen con más fuerza que la misma realidad.

Son universos donde lo imposible se hace posible, donde las elecciones son infinitas y los sueños pueden convertirse en realidad. Aquí dentro te puedes permitir quitar la máscara que se supone tienes que mostrar ante la sociedad y liberar a ese inocente yo que escondes en lo más profundo de tu ser.

Son luz, esperanza, amistad y compasión, pero también son oscuridad, indecisión, avaricia y sufrimiento.

Porque al final un libro es el reflejo del sistema en el que nos movemos, es el reflejo de nuestra persona y de aquellos que están vinculados a ella.

Porque un libro puede ser nuestro mejor amigo, pero otro puede ser nuestra peor pesadilla.

Sin duda, estos pequeños obsequios que nos han otorgado nuestros antepasados son algo muy especial, pueden llegar a cambiarte la vida y apoyarte en los peores momentos, incluso pueden convertirte en una versión mejorada de ti mismo.

Y lo más impactante es que todo esto lo hacen sin esperar nada a cambio, sin importarles que sus amados lectores vayan abandonándoles poco a poco, porque ellos siempre estarán ahí cuando más los necesiten.

Así que yo lo atesoraré y lo cuidaré, como él siempre ha hecho conmigo y como sé que siempre lo hará.


¡Feliz día del libro!