lunes, 22 de diciembre de 2014

crónica: pre-estreno del hobbit en kinépolis

¡Hola mis guardianes de secretos!

El miércoles pasado la Paramount invitó a mi padre al pre-estreno de "El hobbit" en la nueva sala laser que acaban de abrir en Kinépolis, cine que se encuentra en Ciudad de la Imagen.

Al poder ir con un acompañante yo no dudé ni un momento cuando me lo pidió. Al día siguiente tenía un examen de evaluación psicológica, pero me dio exactamente igual, total, tampoco iba a decidir mi aprobado lo que repasase la tarde anterior.

Estuve emocionada durante toda la mañana, nunca, jamás, en toda mi vida, había asistido al pre-estreno de una película. Mi profesor de conducir me mandó un mensaje para dar clase aquella tarde y yo me negué en rotundo. Nada iba a hacer que me perdiese aquella oportunidad.

La verdad es que iba totalmente a ciegas, mi padre ya me había dicho que íbamos a estrenar la nueva sala laser del cine, pero yo no tenía ni idea de lo que significaba eso. Pensé que sería algo parecido al 3D, o que a lo mejor era como el 4D, que los asientos se iban a mover o algo parecido.

Llegamos bastante pillados pero conseguimos llegar a tiempo.Me hubiese gustado grabar el interior pero la sala ya estaba a oscuras y lo único que se veía a través del objetivo eran sombras, así que tuve que quedarme con las ganas. Para que os podáis hacer una idea de lo que me encontré os diré que era igual que las demás salas de Kinépolis, la pantalla y los butacas no habían cambiado, la único que la diferencia de las demás ese la zona VIP, a la que justa y sorprendentemente nos invitaron. En esa zona los asientos son un poco más grandes, tienes una mesa al lado y una pequeña pared con una percha en la que puedes colgar el abrigo y/o el bolso (bueno, supongo que el tipo de proyector también es distinto).

Nos invitaron a unas palomitas y unas coca-colas, aunque al principio tuvimos una confusión porque mi padre pensó que las que nos encontramos ya puestas en las mesas eran las nuestras, pero resultó que eran las de otra pareja, teníamos que haber ido al mostrador y haber cambiado el bono que le habían dado por la comida, fue vergonzoso aunque un tanto divertido.

Para poder ver la película tuvimos que ponernos unas gafas parecidas a las del 3D, pero la imagen no tiene nada que ver, es muchísimo mejor, superior. Parece que lo que estás viendo en la pantalla está pasando en la realidad, delante de ti. Mejora mucho la calidad de la película. Pero no sabréis a qué me refiero hasta que podáis verlo por vosotros mismos. El único problema es el dinero, a nosotros nos invitaron por lo que no puedo deciros cuanto os costaría verlo en la sala laser, pero yo supongo que la entrada vale más que la del 3D, y esa ya de por sí es cara.

"El hobbit" me pareció una buena película, la única pega que le encuentro es que hay batallas y peleas desde el principio hasta el final, casi no te da tiempo a respirar. Tampoco me gustó mucho como hicieron las muertes, para mí hubo demasiadas y además ocurrían demasiado deprisa, no te dejaban procesar lo que había ocurrido. Mataban a uno de tus personajes favoritos y al siguiente segundo ya se habían olvidado.
Por lo demás no hay mucho que decir, según tengo entendido hay mucho relleno y algún cambio en la trama, pero no os lo puedo confirmar porque no me he leído el libro (No me matéis).

Fue una experiencia fantástica, gracias a Paramount y a Kinépolis por darme esta oportunidad. 

Os invito a los que podáis a descubrir esta nueva experiencia con la sala laser, bajo mi punto de vista es el futuro del cine.

A continuación podéis ver el vídeo que grabé ese mismo día:


Eso es todo, espero que os haya gustado la crónica y...
¡Nos vemos en el próximo secreto!