miércoles, 3 de junio de 2015

Acosador se convierte en acosado


Insultos, mentiras, golpes...

Esto es una pequeña parte de lo que os podéis encontrar dentro de un caso de acoso, la parte más superficial del problema. Son las herramientas para dañar a las personas, lo que hace que destruyamos su interior.

Cuando descubrimos que en nuestra sociedad existen estos problemas no podemos evitar sentir frustración, rabia, hacerlo parte de nosotros y desear justicia para aquel a quien han herido. Muchas veces nos ciega tanto este dolor que no nos damos cuenta de los métodos que utilizamos para conseguirlo.

Si hoy estoy escribiendo esto es por lo decepcionada que me siento, he descubierto que las personas tienden a responder a la violencia con más violencia, llaman monstruos a quienes la utilizan, pero no se dan cuenta de que ellos se están convirtiendo en monstruos al decirlo, al maldecir o desear la muerte a quien se ha mostrado como un acosador.

Si no entendéis de lo que os estoy hablando, os recomiendo que le deis al enlace que voy a poner a continuación y leáis la noticia que han publicado hoy en El Mundo:


¿Acaso pensáis que eso es lo que busca alguien que ha sido acosado? ¿Venganza? ¿Pensasteis que nos gustaría ver cómo utilizan los mismos métodos que nos torturaron durante tanto tiempo contra los que nos hicieron daño? ¡No! ¡Por supuesto que no! Buscamos justicia, que les castiguen por lo que han hecho y les enseñen a resolver los problemas sin violencia, pero ¿Cómo demonios lo vamos a conseguir si la sociedad en sí se comporta de esta manera?

¡Ver estas cosas nos hace aun más daño! 

Por favor, si es sólo una niña ¿Veis normal desearle la muerte a alguien que tiene solo 13 años? ¡Por supuesto que tiene que pagar por lo que hizo! ¡Pero no así! Hay maneras mejores de afrontarlo, maneras que no destruirán la vida de una persona.

Además parece que la gente se ha olvidado de un factor muy importante en este caso, y es la actitud del colegio.

Espero que esto que ha ocurrido nos haga reflexionar y darnos cuenta de qué es lo que tenemos que cambiar. Después de todo, lo que pasa en el colegio es sólo un reflejo de lo que pasa en nuestra sociedad.